Después de hacer la muestra general en la que cada grupo presentó su forma particular de "bailar negro", con muchas diferencias y similitudes entre municipios, estaban todos más preparados para avanzar a la etapa de experimentación, parte clave del laboratorio. El grupo se dividió entre bailarines y músicos, los bailarines se quedaron con Bellaluz Gutiérrez, Juan Mosquera y Andrés Lagos y los músicos se fueron con Camilo Sanabria, el encargado de la parte sonora.
El grupo de bailarines hizo diferentes ejercicios como hacer presentaciones individuales (en el “son de negro” casi siempre son grupales), probar con movimientos más lentos, en vez de descargar enseguida toda la energía, hablar de su cotidianidad y convertir el relato en algo apetecible de ser escuchado, como algunas historias relacionadas con la pesca, el encuentro con los amigos y las dificultades vividas durante la inundación. Del lado musical también se les pidió a los participantes que experimentaran con otros ritmos y velocidades.
Foto por Edwin Padilla Villa
Yurleidis y Jarold, artistas desde que nacieron.
ResponderEliminar