lunes, 9 de mayo de 2011

"Todo el mundo quería fotografiarse conmigo porque soy el negro de la casa"


Entrevista con Gaspar Pino Valle

“Nací el 22 de agosto de 1970 en el municipio de Santa Lucía. Mi papá se llama Gaspar Emilio Pino Martínez y mi mamá tiene un nombre bien bonito: Humberta Felipa Villa Valle, no había nombre más bonito. Mi padre se dedica a la agricultura y mi mamá es ama de casa. Yo era un niño libre y en el pueblo andaba por donde me daba la gana, el padre mío me dio esa confianza de andar en la calle pero sacándole el cuerpo a lo malo. Lo que más me gustaba jugar era al trompo, futbol, al plano: 2 grupos de 5 de 10 y el que encontraba al otro ganaba.

Hice la primaria, no pude seguir por problemas de salud, llegué hasta quinto; el médico le dijo a mi mamá que me sacara. Estudié en el Francisco de Paula Santander. Somos seis hermanos y soy el mayor. Con mis hermanos bien, peleamos como hermanos pero después todo bien, sobre todo yo que fui el mayor y me tocó cuidar a los demás. Mi nacimiento fue motivo de felicidad, todo el mundo quería fotografiarse conmigo porque soy el negro de la casa.

Andaba siempre con mi papá, él se iba a parrandear y yo me iba hasta la cantina donde él estaba y no me iba hasta que él no se iba para la casa.

Durante mi adolescencia tenía que escondérmele a las muchachas, me mandaban papelitos y yo les decía: déjame pensarlo. Nada más en el barrio tenía como 20 más los vaciles que me traían las primas en vacaciones. Yo hacía lo que quería, el viejo no me exigió nada en cuestiones de trabajo, yo andaba por ahí disfrutando la juventud, hacía sancocho en la orilla del dique.

Llegué accidentalmente a bailar negro, porque en el segundo festival de danza de negro a un integrante se le enfermó la abuela y le tocó ausentarse, el director necesitaba a José Luis, pero éste estaba Sabanalarga, quienes estaban ahí le dicen: “hombe dile a Gaspar que te haga el favor y se pinta”, y me preguntan si yo puedo servir de banderero,”hombe si ustedes me explican” y yo tenía un pantalón negro, me quité la camisa, me pintan, hice mi presentación y les gustó, y de ahí me quedé porque ganamos el tercer puesto.

Ha sido un orgullo para mí porque siempre me ha gustado el baile y sigo participando. No sé cómo explicarle, es que hasta cuando veo la danza por televisión me emociono tanto, que se me aguan los ojos."

No hay comentarios:

Publicar un comentario